Pan de masa madre con aceite de arbequina
Hogaza de fermentación lenta, tostada al momento.
Cartas digitales por QR
Cambias un precio o marcas un plato agotado, y tus clientes lo ven al instante en la mesa. Sin apps que descargar, sin reimprimir nada, sin líos.
Sin apps para tus clientes · Sin comisiones por mesa · Cambios en segundos
Tu lema
Hogaza de fermentación lenta, tostada al momento.
Aliñadas en casa con hinojo y un punto de guindilla.
Seis unidades, bechamel cremosa y rebozado fino.
Burrata de Apulia, tomate de Barbastro y albahaca fresca.
Hinojo crujiente, naranja sanguina y aceite de oliva virgen.
Confitadas a baja temperatura y terminadas a la brasa.
Puerro tierno, vinagreta de avellana tostada y cebollino.
Pulpo cocido y marcado a la brasa, pimentón de la Vera.
Arroz bomba, caldo de setas de temporada y parmesano.
Atún de almadraba, aguacate y aceite de sésamo.
Presa de bellota a la brasa, puré de manzana reineta.
Cremosa por dentro, cuajada al horno fuerte.
Hecho en casa, sin lácteos. Fresco y muy ácido.
Ganache de chocolate negro, aceite de oliva y sal en escamas.
De la casa, con hielo y una rodaja de naranja.
Bien tirada, del grifo de siempre.
Amarga y con aroma cítrico. Tirada de barril.
Fresco y con salinidad. Va bien con el pulpo.
Con cuerpo, para la presa y la brasa.
Botella de 50 cl.
Cola, naranja o limón. Con hielo y limón.
De tueste natural, tostado en Madrid.
Todos los precios incluyen IVA. Si tienes alguna alergia o intolerancia, díselo a tu camarero.
Carta digital de LaCartaPorFavor.es
Puesta en marcha
Nada de manuales ni configuraciones eternas: en una tarde tienes tu carta lista.
Escribe tus platos, precios y alérgenos. Si tienes fotos, las subes; si no, elegimos una ilustración bonita por ti.
Te preparamos los códigos por mesa, por zona o uno único para todo el local, listos para imprimir y poner en un soporte.
Sin descargar nada. Se abre al instante, incluso con la cobertura floja de un sótano o una terraza llena. Y ese mismo enlace lo pones en tu ficha de Google, para que te elijan antes de salir de casa.
Todo lo que necesitas
Nada de funciones que no vas a usar. Solo lo que de verdad ayuda en el servicio.
Cambias un precio, marcas un plato agotado o añades uno nuevo desde el móvil, en un momento libre.
Tu carta tiene su propia dirección web: pégala en Google Maps, en Instagram o en TripAdvisor y te elegirán desde el sofá, antes de salir de casa.
En cada plato, sin excepción. Tus clientes lo ven claro y tú quedas tranquilo.
Primeros, segundos y postres con un único precio. Tus clientes ven qué pueden elegir sin preguntar, y tú lo enciendes o lo apagas cuando quieras.
Tu carta se traduce sola al inglés, alemán, francés, italiano y portugués. El turista la lee en el suyo, con los alérgenos incluidos.
Elegimos la paleta de tu carta para que pegue con tu identidad. Un toque personal, no una plantilla más.
Marca un plato como «Recomendado» o «Novedad» y añade el nivel de picante: ayudas a elegir y vendes más lo que quieres.
Sabes qué mesas o zonas traen más visitas, sin humo y sin pedir un solo dato personal.
Si tienes foto del plato, la usamos. Si no, una ilustración bonita ocupa su lugar, nunca un hueco vacío.
Apuntan la cámara y listo. Nada que descargar, nada que registrar, nada de comisiones por mesa.
Abre al momento incluso con mala cobertura: nadie se queda mirando una pantalla en blanco con hambre.
La carta se adapta a la luz del local y no deslumbra a nadie en una cena. Tu cliente lo cambia con un toque, si quiere.
Preguntas frecuentes
No. Todo se edita desde un panel sencillo, con botones claros: como escribir un documento, no como programar.
Se actualiza solo, al momento, en todas las mesas a la vez. No hay que reimprimir nada ni avisar a nadie.
Nosotros te preparamos los códigos (por mesa, por zona o uno único, como prefieras) y tú solo les pones nombre. Así ves qué mesas o zonas traen más visitas.
No. Los 14 alérgenos oficiales de la Unión Europea aparecen en cada plato, siempre incluidos. No es un añadido de pago.
Sí, y es de lo que más partido se le saca. Tu carta es una página web con su propia dirección, así que puedes pegarla en el apartado «Menú» de tu ficha de Google, en tu perfil de Instagram, en TripAdvisor o en tu propia web. Quien te busque para decidir dónde cenar verá tus platos y tus precios de verdad, no una foto borrosa de la carta de hace dos años. Y como se actualiza sola, ese enlace nunca se queda viejo.
Idiomas sí: tu carta puede verse en inglés, alemán, francés, italiano y portugués, traducida sola, sin que tengas que escribir nada en otro idioma. Varios locales todavía no: cada cuenta lleva un restaurante. Cuéntanoslo al pedir la demo y lo dejamos montado.
Pides una demo, hablamos un rato de tu restaurante y en unos días tienes tu carta lista, con los códigos QR listos para poner en las mesas.
Cuéntanos cómo es tu restaurante y te preparamos una carta de ejemplo ya montada. Sin compromiso.
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